
El proyecto
El Centre d’Art Tecla Sala es el principal espacio dedicado al arte contemporáneo en l’Hospitalet y forma parte de la Xarxa de Centres d’Arts Visuals de Catalunya. Su actividad combina programación expositiva, mediación y educación, con proyectos de artistas locales y nacionales.
Cuando empecé a trabajar con el centro en 2018, esa actividad no tenía detrás una estructura de comunicación consolidada. La comunicación era fundamentalmente operativa y dependía de necesidades puntuales, sin una estrategia común que conectara programación, públicos, canales y objetivos institucionales.
El reto era doble: construir una infraestructura de comunicación que pudiera mantenerse en el tiempo y, al mismo tiempo, activar la presencia pública y digital del centro.
El contexto añadía otra dimensión al proyecto. Desde 2014 l’Hospitalet había empezado a concentrar un importante tejido de artistas y espacios creativos en el, ahora conocido como, Districte Cultural. Dentro de esa apuesta municipal, el Tecla Sala debía desempeñar un papel central como espacio de referencia para las artes visuales.
Durante el primer año me incorporé también a la comisión de comunicación del Ayuntamiento de l’Hospitalet. Entender la estrategia cultural de la ciudad, sus equipos, procedimientos y prioridades fue fundamental para poder plantear una comunicación del centro alineada tanto con su identidad propia como con el proyecto cultural municipal.

Entender el ecosistema
Trabajé con la dirección artística, el área educativa y los equipos municipales para identificar necesidades, públicos, stakeholders y objetivos. A partir de ese trabajo definimos una estrategia de comunicación corporativa y un plan de acción por fases que permitiera ordenar tanto la comunicación cotidiana como la proyección del centro a medio y largo plazo.
Definimos los mensajes principales, el tono institucional, los públicos prioritarios y los aliados dentro del ecosistema artístico y cultural.
Una parte importante del proceso fue hacer que esa estrategia fuera compartida internamente. No se trataba únicamente de establecer cómo debía comunicarse el Tecla Sala, sino de conseguir que las diferentes áreas entendieran cómo contribuían a construir una misma identidad institucional.
Convertir la estrategia en una estructura compartida
Para que la comunicación pudiera sostenerse en el tiempo era necesario convertir la estrategia en herramientas, criterios y procesos concretos.
Desarrollamos una guía de estilo consensuada con el equipo del centro y con el inestimable apoyo de Irene, del Consorci per a la Normalització Lingüística de l’Hospitalet.
También definí el manual de marca y una guía sencilla para su aplicación junto a la diseñadora Aina Pongiluppi. A partir de ahí desarrollamos procesos internos (SOPs de comunicación y diseño), plantillas para elaborar briefs y criterios para coordinar los diferentes proveedores implicados en cada proyecto expositivo o editorial.
La comunicación dejó así de depender únicamente de decisiones puntuales para empezar a funcionar a partir de una estructura compartida.
Sistemas y estructuras de comunicación
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Desplegar la presencia digital
Una vez establecidas las bases, empecé a desplegar la presencia digital del centro.
Abrí nuevos canales como Instagram y YouTube, encargué el rediseño del newsletter y creé listas de distribución (audiencias) para poder mandar comunicaciones específicas según los diferentes públicos.

La base de suscriptores del newsletter superó las 1.500 personas en poco tiempo y la comunidad de Instagram creció de manera orgánica hasta superar los 8.000 seguidores.
También puse en marcha una estrategia de producción audiovisual destinada no solo a comunicar exposiciones, sino también a construir memoria institucional. Esta iniciativa culminó en el “Fondo Audiovisual” que vivirá en la nueva página web y pondrá al alcance del público todo el archivo del Centro de Arte.
También creé dos líneas específicas de producción para documentar sus nuevos ciclos expositivos: Districte Tecla Sala y Observatori Tecla Sala. Los contenidos permitieron registrar las exposiciones y dar voz a los artistas para explicar sus proyectos.
Paralelamente, dirigí y supervisé el rediseño del newsletter y el proyecto de nueva página web del centro (actualmente en desarrollo).

Mi papel
Mi responsabilidad fue definir la visión estratégica de comunicación y convertirla en un sistema que pudiera funcionar en el día a día.
Trabajé directamente con la dirección artística, el equipo educativo y los responsables municipales desde el análisis inicial hasta la validación y entrega de cada proyecto.
Mi papel combinó estrategia de comunicación corporativa, gestión de cuentas y dirección de proyectos: establecer prioridades, preparar briefs, coordinar reuniones y validaciones, dirigir proveedores de diseño, vídeo y desarrollo web y asegurar que cada pieza respondiera a unos mismos criterios institucionales.
También coordiné el trabajo con el gabinete de prensa municipal y los diferentes equipos del Ayuntamiento implicados en la comunicación del centro.
Buena parte del trabajo consistió en algo menos visible, pero fundamental: poner en común necesidades distintas, ordenar prioridades y generar consensos entre las personas que formaban parte del ecosistema del Tecla Sala.
Resultados
- Diseño e implementación de una estrategia de comunicación corporativa para el centro.
- Creación de una guía de estilo institucional desarrollada y consensuada con los equipos implicados.
- Desarrollo de un manual de marca y protocolos de aplicación.
- Creación de SOPs de comunicación y diseño.
- Apertura y desarrollo de nuevos canales como Instagram y YouTube.
- Conceptualización de un archivo audiovisual institucional.
- Creación de 2 líneas de producción audiovisual.
- Dirección y coordinación de proveedores de diseño, vídeo y desarrollo web.
- Dirección y supervisión del rediseño del newsletter y de la nueva web.
- Coordinación del gabinete de prensa junto al equipo de comunicación municipal.
Aprendizajes
Este es probablemente el proyecto con el que más he aprendido y uno de los que más puertas me ha abierto profesionalmente. Llegué a una institución donde la comunicación estaba poco estructurada y tuve que construir, validar y ejecutar una visión capaz de funcionar dentro de una organización compleja.
También me enseñó algo que desde entonces considero esencial: una marca institucional sólida empieza mucho antes de cualquier campaña o pieza de comunicación. Empieza en la cultura interna, en cómo se toman las decisiones y en cómo las personas consiguen ponerse de acuerdo.
Suelo bromear diciendo que mi trabajo es un 10 % comunicación y un 90 % de gestión, gobernanza y sistematización, mucha sistematización. En el Tecla Sala aprendí hasta qué punto eso es cierto.
Cuando llegué en 2018, las reuniones de comunicación eran esporádicas y en ellas se intentaba resolver prácticamente todo. Años después, ya terminada nuestra relación profesional, llamé un martes al centro. Desde conserjería me pidieron que llamara más tarde porque la dirección estaba reunida con el equipo en su reunión de comunicación.
Para mí fue probablemente el mejor indicador de que el trabajo había funcionado. La comunicación ya no dependía de mí ni del azar: había pasado a formar parte de la manera de trabajar de la institución.



